Ucrania ha lanzado un masivo ataque aéreo con drones no tripulados en el Mar de Azov, golpeando 14 embarcaciones rusas (10 buques tanqueros y 4 ferries de transporte pesado) durante la noche del 11 y madrugada del 12 de julio. La ofensiva también incluyó bombardeos contra una refinería de petróleo y el "conmutador de Crimea". Según Ucrania, el objetivo fue neutralizar drásticamente el tráfico naval y económico de Moscú.
Rusia, por su parte, reportó ataques a infraestructura ucraniana, incluyendo empresas del complejo industrial militar en Kiev y la región de Odessa, así como bombardeos contra establecimientos de producción y almacenamiento de drones. Además, Rusia anunció la toma de un nuevo asentamiento estratégico en la región de Sumy y la intercepción de 41 drones.