En Ghana, la caza de delfines se incrementa y se utiliza como carnada para pescar tiburones, una práctica que pasa desapercibida y dificulta conocer las cifras exactas. La bióloga Casandra Althear investiga esta caza ilegal, una de las causas de la disminución de las poblaciones de delfines.
La sobrepesca y la competencia con flotas industriales extranjeras han reducido drásticamente los ingresos de los pescadores artesanales, quienes luchan por sobrevivir. La pobreza es un factor clave que impulsa la caza de delfines, tanto para alimento como para carnada, a pesar de las leyes de protección.