Se debate sobre el uso de tarjetas de crédito y el gasto en dólares por parte de los argentinos. Se señala que el Banco Central debe proveer los dólares para estas transacciones, lo que genera preocupación financiera.
Se compara la situación actual con crisis pasadas, sugiriendo que el patrón de gasto excesivo en dólares ha sido recurrente en Argentina. Se argumenta que la cultura de consumo y la tendencia a "reventar los dólares" contribuyen a la inestabilidad económica.