La financiación de la reconstrucción en Venezuela es un tema complejo que involucra la gestión de la deuda externa y la gobernabilidad del país. La ayuda internacional está condicionada al nivel de endeudamiento y la capacidad de gestión del gobierno.
Se plantea la necesidad de ordenar la deuda del país para facilitar la asistencia financiera, lo cual se inscribe en un contexto político delicado. La reconstrucción se convierte así en un proceso intrínsecamente político, ligado a la reestructuración económica y la credibilidad internacional del gobierno.