En medio de la profunda crisis económica venezolana, un grupo de personas, conocidos como "cobreros", revuelven escombros en busca de cobre y otros materiales valiosos para sobrevivir.
Esta práctica, que ha crecido exponencialmente, evidencia la desesperación de la población que busca intercambiar estos elementos por dólares en una economía cada vez más dolarizada. Las imágenes de multitudes hurgando entre los restos de edificaciones contrastan con la falta de respuesta estatal ante la emergencia.