El conflicto entre Irán y Estados Unidos se intensifica con renovados ataques y contraataques. El Departamento del Tesoro de EE.UU. revocó la licencia de venta de petróleo iraní, lo que provocó ataques iraníes a embarcaciones comerciales aliadas de EE.UU. en el Golfo Pérsico. En respuesta, Estados Unidos atacó ciudades costeras iraníes cerca del Estrecho de Hormuz.
Irán ha respondido atacando Bahréin, Kuwait, Qatar y Jordania. El Comando Central de EE.UU. anunció la reactivación del bloqueo naval contra Irán a partir de este jueves, lo que Irán considera una escalada que podría llevar a una guerra regional.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, afirmó que su país será el "guardián" del Estrecho de Hormuz y amenazó con cobrar por el servicio de seguridad, mientras que Irán reafirma su soberanía sobre la ruta, por donde circula el 20% del petróleo mundial.
El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, lanzó una severa advertencia sobre las consecuencias "catastróficas" de una escalada del conflicto para la región, la paz internacional y la economía global, instando a ambas potencias a deponer las armas y resolver sus diferencias mediante la diplomacia.