Una misión argentina, integrada por el Ejército, ha instalado una máquina potabilizadora de agua en Venezuela para asistir a la población afectada por el desastre humanitario. La planta tiene la capacidad de producir 1200 litros por hora de agua microfiltrada y 600 litros de agua producto por osmosis inversa, además de envasar 1500 a 2000 sachets por hora.
El equipo argentino realiza controles físicos, químicos y microbiológicos para garantizar la calidad del agua, contando con un mini laboratorio para análisis. La iniciativa busca reducir el riesgo de epidemias y brindar acceso a agua segura en una zona crítica.
Se destaca la capacidad logística y profesional del Ejército Argentino para este tipo de misiones, contrastando con la situación de emergencia en Venezuela. La acción humanitaria subraya la importancia del acceso al agua potable en contextos de crisis.