El CENTCOM confirmó la realización de una nueva ronda de bombardeos contra el sistema de defensa aérea, radares costeros y capacidades de misiles y drones iraníes.
En represalia, la Guardia Revolucionaria de Irán reivindicó ataques contra bases estadounidenses en Barem, Jordania, Kuwait y Omán. Algunos de estos ataques ocurrieron mientras aún se realizaban las exequias de Ali Khamenei y se dirigieron también a objetivos civiles.