Se detalló la ubicación exacta donde José compró el churro: la esquina de Cochabamba y Lima (o Salta, según la precisión). El costo fue de 1.80.
La conversación giró en torno a la cantidad de churros que podrían haber comprado y si realmente se los comieron entre varios, con la intervención de Mariano Martínez. Se mencionó que el churro no tiene "pata ni corazón", pero la duda sobre si eran tres personas y un churro persistió.