Existe una creciente preocupacion en Venezuela por la posible trata de niños tras el terremoto, asi como la desaparicion de menores que habian sido rescatados. La falta de informacion oficial por parte del gobierno venezolano agrava la situacion, generando desconfianza y temor entre la poblacion.
Periodistas en la calle se ven obligados a verificar la informacion por si mismos, dada la hermeticidad del Estado. Se denuncia la ausencia de pronunciamiento gubernamental sobre las cifras de desaparecidos y la falta de datos oficiales sobre la tragedia, lo que dificulta la labor de ayuda y busqueda.