Durante los festejos por el gol de Julián Álvarez, un hombre sufrió una descompensación por baja de presión. Afortunadamente, la situación no fue grave y se recuperó rápidamente mientras continuaban las celebraciones a su alrededor.
El incidente, aunque menor, sirvió como recordatorio de la intensidad de las emociones vividas durante los festejos, donde la euforia puede llevar a situaciones de estrés físico.