La desaparición de Alejandra, de 40 años, se ha convertido en un misterio que moviliza a las autoridades y a la comunidad. Tras 48 horas sin rastro, la causa ha sido derivada a la Fiscalía de Trata de Personas, lo que eleva la preocupación sobre su paradero.
La última vez que se la vio fue tomando el tren Mitre con destino a Retiro. Se investiga si bajó antes o llegó a su destino. Un detalle clave es la desaparición de su teléfono, que se presume utilizó para comunicarse con alguien que la habría guiado en su accionar. Se analiza un contacto reciente en Facebook y un chat que confirmaría esta comunicación.
La hipótesis de la trata de personas se fortalece ante la intervención de fuerzas federales. La familia de Alejandra solicita la colaboración ciudadana a través de un número de teléfono habilitado, con la promesa de proteger la identidad de quienes aporten información.