Se denuncia la intromisión de un buque de guerra británico en áreas jurisdiccionales argentinas, específicamente en cercanías a Tierra del Fuego, sin una reacción aparente por parte del gobierno de Javier Milei.
La Armada Argentina detectó el buque y notificó al Ministro de Defensa, quien debería a su vez informar a Cancillería para una reacción diplomática. Sin embargo, se reporta una falta de accionar oficial.
Se especula que la intención del gobierno de Milei, según se comenta informalmente, sería eliminar la Armada Argentina, considerando que la Prefectura sería suficiente y no se realizarían compras de nuevo equipamiento.