Se destaca la diferencia entre la actitud de los brasileños y la de otros países latinoamericanos hacia Argentina. Mientras que los brasileños, como grandes del fútbol, muestran admiración y respeto, otros generan envidia.
Se explica que la grandeza del fútbol argentino, con sus ídolos y cultura, provoca que los países "más chicos" sientan simpatía, pero los "grandes" como Brasil entienden y admiran.
Se menciona un relato brasileño del gol de Julián Álvarez que, a diferencia de otros, transmite pasión y admiración sin caer en el llanto.