Se abordó la crítica hacia Lionel Messi y la Selección Argentina, atribuyéndola a una supuesta envidia y al "adoctrinamiento" en Hispanoamérica para odiar al exitoso. Se comparó la situación actual de Argentina con la de Brasil en los años 90, cuando era el imperio futbolístico y generaba resistencia.
Se cuestionó la postura de los "anti-Messi", quienes supuestamente no disfrutan de la contemporaneidad con uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos. Se señaló que los únicos escándalos arbitrales del mundial fueron el gol anulado a Croacia y una sanción levantada a un jugador estadounidense por intervención del presidente de EE. UU.
Se criticó a quienes utilizan la foto de Messi con Trump como excusa para atacarlo, argumentando que se trata de un protocolo y no de una toma de posición ideológica. Se defendió a Messi como un ejemplo dentro y fuera de la cancha, destacando su profesionalismo y respeto, independientemente de las ideologías políticas.