Se produjo un ataque aéreo en la pista del aeropuerto internacional de Sanaa, Yemen, generando una densa columna de humo. Medios vinculados a los UTIES, un grupo chiita apoyado por Irán, acusaron a fuerzas saudíes de llevar a cabo los ataques.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de los UTIES emitió un comunicado calificando el ataque como un "acto criminal" del "régimen criminal saudí" y declarando el inicio de la guerra, poniendo fin a la fase de desescalada y alto el fuego.
Arabia Saudita no se había pronunciado sobre estas afirmaciones al momento de la publicación.