Se confirma que Argentina jugará contra Inglaterra con la camiseta azul, una elección que evoca recuerdos de la Copa del Mundo de 1986.
Se reflexiona sobre la magnitud del torneo y la posibilidad de que sea un mundial "redondo" para Argentina, dada la presencia de selecciones como España, Francia y el propio equipo argentino en las instancias finales.
La emoción por el desarrollo del mundial y los festejos populares en el país son palpables, generando una sensación de nostalgia anticipada ante la inminente finalización del evento.