La selección argentina jugará contra Inglaterra con la camiseta azul, confirmando una cábala que se remonta a victorias pasadas.
Esta decisión, ratificada por la FIFA, se basa en el historial favorable de Argentina vistiendo esa tonalidad en encuentros previos contra Inglaterra, como en los mundiales de 1998 (victoria) y 2002 (derrota con celeste y blanca).
El tema de las entradas también genera expectativa, con precios que se anticipan elevados, superando los 4 mil dólares, y una fuerte presencia de hinchas de ambos países en el estadio, a diferencia de otros partidos con menor concurrencia del equipo rival.