El gobierno de Vietnam ha anunciado nuevos beneficios económicos y extensiones en los periodos de maternidad para parejas con más de dos hijos, con el objetivo de frenar el desplome de la natalidad y el rápido envejecimiento de su población.
Esta política busca contrarrestar problemas como la escasez de mano de obra y las tensiones en la red de seguridad social. Sin embargo, para las nuevas generaciones urbanas, la decisión de tener hijos está más ligada a factores económicos y aspiraciones profesionales que a incentivos monetarios, como los 76 dólares ofrecidos, considerados insuficientes ante el costo de crianza.
A pesar del crecimiento económico de Vietnam, sus ciudadanos envejecen a un ritmo sin precedentes. Las Naciones Unidas advierten que los incentivos temporales no abordan las barreras estructurales profundas, como la inflación y la falta de vivienda.