La cifra oficial de muertos en Venezuela asciende a 4.490 tras el devastador terremoto, con alrededor de 17.000 heridos y una alarmante cifra de 30.000 desaparecidos según organizaciones no gubernamentales. La remoción de escombros continúa en medio de una crisis humanitaria y la inminente necesidad de reconstrucción.
El gobierno de Delcy Rodríguez enfrenta el desafío de gestionar la emergencia, la reubicación de miles de damnificados en campamentos y la reconstrucción de la infraestructura. Estados Unidos juega un rol crucial en la asistencia y monitoreo de la situación, mientras la comunidad internacional observa la respuesta gubernamental.