Se plantea la pregunta sobre qué conversación ambiental está faltando y qué interrogantes nos estamos haciendo, utilizando como ejemplo la perforación del subsuelo marino para extraer petróleo.
Se cuestiona la rentabilidad de estas acciones, considerando el impacto a largo plazo en la pesca, la fuente de alimento y la imposibilidad de disfrutar de lugares como la playa debido a la contaminación. Se enfatiza la pérdida concreta de la posibilidad de un futuro vivible.