Se analizó el comportamiento dinámico de la Toyota RAV4, calificándolo como confortable y familiar, con una puesta a punto de suspensiones orientada al confort. Se señalaron ciertas inclinaciones y torpezas en maniobras extremas como el slalom, aunque se destacó su buen desempeño a velocidades más moderadas.
Se resaltó la tracción integral, mejorada por el motor eléctrico en el eje trasero, que incrementa la seguridad en pisos resbaladizos. Sin embargo, se aclaró que no es un vehículo todoterreno y que sus neumáticos son puramente ruteros.
Se mencionaron los cinco modos de manejo disponibles, incluyendo "snow" (nieve) y "trail" (barro), que ajustan la tracción y el control de estabilidad para adaptarse a diferentes terrenos. Se indicó que, si bien el modo "trail" ofrece cierta ayuda electrónica en situaciones complicadas, el vehículo no está diseñado para travesías off-road.