La suba del precio del combustible afecta la economía familiar en Estados Unidos, llevando a la gente a cuidar sus gastos y cargar menos nafta. El auto es un medio de transporte fundamental y su uso impacta directamente en el bolsillo.
La suba de la nafta también repercute en el precio de los alimentos, ya que el transporte de mercaderías se realiza, en gran medida, con camiones que utilizan combustible.