Sony dejará de vender juegos físicos para PlayStation a partir de enero de 2028, argumentando un cambio en las preferencias de los consumidores hacia el formato digital. Los nuevos juegos estarán disponibles únicamente en PlayStation Store y tiendas digitales.
Esta medida afectará la posibilidad de compartir juegos y la industria de juegos usados. Si bien los títulos digitales facilitan la compra y el acceso desde múltiples dispositivos, la eliminación del formato físico podría generar dependencia de las condiciones de la compañía.