En una cumbre mundial sobre inteligencia artificial en Ginebra, se presentó un robot innovador con un rostro digital capaz de cambiar de apariencia para representar a diferentes personajes, como Donald Trump y Mark Zuckerberg.
El objetivo de este robot es demostrar la importancia de la comunicación no verbal y las expresiones faciales. A diferencia de los robots humanoides tradicionales, este modelo busca explorar la expresividad y la conexión emocional.
Aunque aún en desarrollo, este tipo de tecnología avanza hacia la creación de robots más realistas y expresivos, planteando interrogantes sobre el futuro de la interacción humano-robot y la conciencia sobre los avances tecnológicos.