Se describe el puerto Lacustre de Lindau, un puerto de agua dulce que históricamente fue un centro logístico crucial para el comercio entre Alemania e Italia.
La presencia de una estación de ferrocarriles, casi desproporcionada para el tamaño de la ciudad, evidencia su pasado como punto clave para la comercialización de vino, pieles, maderas y sal. La ciudad se ubica en la triple frontera con Austria y Suiza.