La historia oficial de los pueblos originarios en Argentina, tal como se enseña, los presenta de manera negativa, como "hombres con apariencia de fieras" que atacaron a Solis. Esta narrativa, con una identificación absoluta con el invasor español, omite la inteligencia y el correcto diagnóstico que algunos de estos pueblos tuvieron ante la llegada de los españoles.
A diferencia de los incas y los articas, quienes confundieron a los españoles con dioses, algunos pueblos originarios reconocieron la amenaza y actuaron en consecuencia. Sin embargo, esta lucidez no se refleja en la historia comúnmente contada, que los retrata como salvajes.