El recorrido se caracteriza por pintorescos pueblos, miradores con nuevas vistas en cada curva, y la constante presencia de naturaleza e historia. La región se destaca por sus viñedos perfectamente alineados que descienden hacia el lago, praderas floridas y pequeñas localidades donde el tiempo parece transcurrir a otro ritmo.
Las torres de antiguas iglesias, campanarios y casas de fachadas coloridas con jardines completan un paseo inigualable, ofreciendo una experiencia visualmente rica y serena.