Movimientos anti-inmigratorios en Sudáfrica han intensificado las protestas, exigiendo la expulsión de inmigrantes indocumentados. Grupos ciudadanos, armados con palos y machetes, han atacado negocios y propiedades de extranjeros, a quienes responsabilizan por el desempleo y la delincuencia.
La situación ha generado roces diplomáticos con países como Nigeria y Uganda, que han tenido que evacuar a sus ciudadanos. La activista Jacinta Gobeze Zuma lidera estas movilizaciones, desafiando al presidente Ramaphosa y avivando el discurso de odio.