La producción orgánica se presenta como la tecnología humana esencial, especialmente en espacios pequeños, garantizando alta calidad y un manejo consciente de los recursos.
Se critica el modelo de agronegocios a gran escala, destacando que la tierra no está agotada, sino que es el accionar humano el que la agota. Se promueve la producción orgánica como la más accesible y confiable, basada en el conocimiento directo del productor sobre lo que consume.
Se enfatiza la importancia de retomar la huerta familiar como práctica fundamental para una agricultura más sana y sostenible.