En Berlín, un antiguo aeropuerto se ha transformado en un espacio de 300 hectáreas abierto a residentes y turistas, donde ahora unas 100 ovejas pastan para proteger a la alondra común, un ave poco frecuente que anida en el suelo.
Las ovejas, que también pastan en otros parques de la ciudad, se han convertido en una atracción turística y participan en eventos como el Festival de la Larga Jornada de la Naturaleza Urbana, donde se muestra el proceso de esquila.