El antiguo aeropuerto de Templehoferfeld en Berlín se ha transformado en un espacio público donde unas 100 ovejas pastan para proteger al ave alondra común, cuyas nidos en el suelo serían destruidos por cortadoras de césped.
Esta iniciativa, que atrae a turistas, se suma a otros esfuerzos por la sostenibilidad en la ciudad, aunque la basura, especialmente vasos de café desechables, sigue siendo un problema visual importante, superando incluso a los excrementos de perro según un estudio.
El 40% de la basura en Berlín corresponde a envases de un solo uso, evidenciando un desafío persistente en la gestión de residuos y la conciencia ciudadana.