El principal desafío a corto plazo para el acuerdo Mercosur-UE es la distribución de cuotas entre los cuatro países miembros del bloque. Esta distribución es un componente central del acuerdo y tiene un altísimo valor.
La reunión de presidentes de ayer evidenció la postura enfática de Paraguay, que reclama un 25% de las cuotas. Este desacuerdo entre los países del Mercosur dominará la agenda regional en el próximo semestre.