Tras el acoso sufrido por una colega, las empleadas decidieron renunciar y buscar asesoría legal para detener a Weinstein.
El abogado les indicó que no ganarían un caso y la única opción era aceptar dinero a cambio de silencio. Ante la negativa de involucrar a la policía por falta de pruebas, aceptaron el acuerdo.
Las condiciones del acuerdo incluían reportar cualquier otro acuerdo de Weinstein a Disney y que él asistiera a terapia.