Se evoca la figura de Diego Maradona en el contexto del Mundial y la previa del partido contra Inglaterra. La aparición de la canción que Maradona bailaba en el precalentamiento genera una fuerte conexión emocional y la sensación de "elegir creer".
Se interpretan estas coincidencias como "señales" que alimentan la ilusión de los hinchas argentinos. La figura de Maradona se presenta como un talismán y un símbolo de épica para el equipo en este momento crucial del torneo.