Se reflexiona sobre la épica del Mundial de 1986, contextualizada por la guerra de Malvinas, y cómo esa gesta futbolística sigue resonando.
Se señala la coincidencia de que el actual Mundial se celebre en Estados Unidos, país donde Maradona sufrió la interrupción de su carrera en 1994.
Se anticipa que el partido contra Inglaterra tendrá una carga épica similar a la de otros encuentros históricos de la selección argentina.