Se debate sobre cómo la presión externa puede afectar el rendimiento de los futbolistas, contrastando la habilidad de Maradona para convertirla en combustible con la de otros jugadores que se ven frenados por ella.
Se menciona la capacidad de algunos deportistas de élite, como los campeones de ajedrez, para mejorar su desempeño bajo presión, destacando que esta cualidad es excepcional y fruto del alto rendimiento.
Se enfatiza la importancia de que la presión sea un motor y no un obstáculo, y se compara con la resiliencia necesaria en el deporte amateur y formativo.