Se aborda la presión que sufren los deportistas, ejemplificado por la nadadora argentina Delfina Pirantiel, quien se sintió maltratada y decidió abandonar.
Se destaca la dificultad de no poder tener un "mal día", especialmente en el fútbol, el deporte más popular, donde la exigencia es máxima y no se permiten errores.
Se menciona a Scaloni como un ejemplo de coherencia y conciencia, demostrando que se puede hacer las cosas de manera diferente y exitosa.