Irán lanzó importantes ataques simultáneos con misiles y drones en el Golfo Pérsico, dirigidos contra Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Kuwait y otros países con bases estadounidenses. Estos ataques son una respuesta a una ofensiva estadounidense iniciada el sábado por la noche.
Según Washington, la ofensiva estadounidense se desató después de que Irán atacara otro buque en el estratégico estrecho de Ormuz. El mando central de Estados Unidos informó haber atacado 140 posiciones iraníes tras el incidente del buque portacontenedores.
Las defensas aéreas de Qatar intentaron interceptar misiles balísticos iraníes, mientras las autoridades de Dubái emitieron avisos similares. Irán admitió haber atacado también la base aérea del Príncipe Hassan en Jordania.