Se informa que el equipo está siendo reorganizado y se menciona al detective Mark. Marquez es notificado de que tiene que volver a México, pero él insiste en que aún no termina, a pesar de los reclamos recibidos desde Washington.
Se constata que la cooperación con la policía mexicana ha terminado y que, a pesar de una investigación internacional de gran alcance, no hay resultados concretos. Marquez defiende el trabajo realizado en México, mencionando "madrotas" y "coyotes" en Juárez.
Se expresa frustración por la falta de avances al cruzar la frontera hacia Estados Unidos, y se sugiere que quizás los oídos en Washington no quieren oír la verdad.