El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha rebajado nuevamente su proyección de crecimiento económico global para este año, situándola en un 3%, una décima por debajo de la previsión de abril.
Esta revisión se debe a las incertidumbres y riesgos en las perspectivas económicas, incluyendo los recientes combates reavivados en Medio Oriente y los intercambios de ataques entre Estados Unidos e Irán.
El FMI espera un cese al fuego y la reapertura del estrecho a partir de julio, con una normalización a principios de 2027. Sin embargo, la recuperación retrasada tras la guerra y el aumento de los precios de las materias primas impactan negativamente el crecimiento.
A pesar de los desafíos, el FMI anticipa que el sector tecnológico podría mitigar un escenario económico peor. La perspectiva global está moldeada por fuerzas como la guerra y las tensiones geopolíticas.