En una exposición de arte interactiva, los presentadores experimentan con una instalación de luces que reacciona al pulso cardíaco. Se describe cómo mil lámparas reflejan el ritmo del corazón, creando un espectáculo visual.
Uno de los presentadores se somete a la prueba, notando que su pulso es lento, lo que lleva a una broma sobre estar "muerto". La instalación se activa y la luz comienza a latir al ritmo de su corazón.
Posteriormente, prueban la máquina con el nombre de "Milei", observando que su pulso se acelera, lo que atribuyen a la presencia de Marley. La experiencia se describe como un momento de conexión con el arte, donde el arte parece interactuar con las personas.