Se critica duramente la celebración del Día de la Independencia de Estados Unidos por parte del presidente Javier Milei, calificándola de "humillación" y "subordinación".
Se denuncia que, mientras se destruye la industria nacional y se ajustan salarios, el presidente se encuentra de gira y firma memorándums de entendimiento con EE.UU.
Se cuestiona la intención de proveer información sobre licitaciones y proyectos en Argentina a Estados Unidos, lo que podría beneficiar a empresas de ese país en detrimento de la industria nacional.
Se considera que este nivel de sumisión no se veía ni en las peores épocas de los 90.