Luis Miguel generó controversia al "morder la mano del mundo", desgastando la confianza de sus seguidores y enfrentando "escraches virales" en redes sociales. El "rey sol" fue abucheado en conciertos por salir borracho, olvidar letras y mostrarse desganado, lo que llevó a muchos a pedir la devolución de su dinero.
La situación se agravó con cancelaciones de shows y un comportamiento errático en el escenario, donde tarareaba letras o dejaba que el público cantara. Se habló de una gran depresión, pero el alcoholismo resurgió como un fantasma fatal en su carrera, generando críticas feroces de los medios.
Los incidentes incluyeron abucheos constantes, agresión a músicos y maltrato a seguidores. La imagen del ídolo se desdibujó, y el final de su carrera artística parecía escandaloso, a pesar de que su agenda seguía sumando conciertos. Las cancelaciones se atribuyeron a problemas de salud, como sordera y desgaste vocal, pero el alcoholismo persistía como un problema.