Eli Fernández compartió su profunda conexión con la música como refugio y cable a tierra, especialmente tras el fallecimiento de sus padres cuando era joven. Expresó su gratitud por compartir el escenario con Ángela Irene, a quien admira desde que escuchó su disco "Soy" en 2008.
Destacó la importancia de la radio de folclore en su formación y cómo conoció a grandes artistas a través de ella. Para Eli, la música es un lugar para ser feliz y salir adelante. Mencionó su deseo de seguir aprendiendo y soñando, enfocándose en lo que ama y en la posibilidad de seguir cantando.