El libro "El arte de envejecer con coraje y dignidad" aborda la vejez como un privilegio, ya que la alternativa es peor. La portada del libro presenta una vasija agrietada, haciendo referencia a una técnica china que repara objetos rotos con hilos de oro, resultando en una pieza más valiosa que la original intacta.
Envejecer, según se plantea, es una oportunidad para corregir aquello que no se hizo bien o que no se hizo en la vida, una forma de "pagar las deudas con uno mismo". La vejez prolongada se presenta como un tiempo para aprender, conocer y completar aspectos pendientes.