La entrada a la marina de Amalfi se describe como un "milagro logístico" debido a la alta temporada europea. Solo 300 barcos pueden amarrar en tránsito, y las listas de espera son de meses, lo que subraya la exclusividad del lugar.
Se destaca la presencia de barcos de Argentina, Uruguay y otras nacionalidades, reflejando el ambiente cosmopolita. El equipo celebra el inicio de la aventura navegando en las aguas italianas, comenzando en la Costa Magistrana.