La economía argentina presenta dos velocidades: sectores como hidrocarburos y minería están en auge gracias a inversiones recientes como el gasoducto Néstor Kirchner y un contexto internacional favorable. Por otro lado, la industria, el comercio y la construcción atraviesan una profunda crisis con datos preocupantes y caída libre.
Estos últimos sectores son los que mayor volumen de empleo concentran, lo que genera una dualidad en la economía: si bien el promedio puede parecer positivo, la realidad de muchos trabajadores es desalentadora.