Se desmiente la idea de que los subsidios al cine nacional provengan principalmente del pago de entradas por parte del público. Se aclara que los aportes del Tesoro Nacional eran ocasionales y que la recaudación principal proviene de impuestos como el IVA y Ganancias.
Se critica la instalación de esta "mentira" que perjudica la percepción del cine argentino. Se menciona que el 25% de la recaudación que solían aportar los canales de televisión ha desaparecido, afectando la financiación del sector.