Una banda de motochorros liderada por un menor de 16 años fue desarticulada en La Matanza. Los delincuentes se hacían pasar por repartidores de delivery para cometer sus robos, utilizando mochilas características de empresas de logística. La banda estaba integrada por varios menores de edad y utilizaba picanas eléctricas para someter a sus víctimas y robarles las motos.
Los allanamientos permitieron secuestrar cinco armas de fuego, cinco motos y tres mochilas térmicas. Los delincuentes exhibían sus botines y armas en redes sociales, promocionando sus actividades ilícitas. La policía investiga la posible complicidad de personal interno de locales de donde extraían dinero, ya que los delincuentes parecían tener información privilegiada.
La modalidad de hacerse pasar por repartidores de delivery les permitía acercarse a las víctimas sin levantar sospechas. Incluso robaban a otros repartidores, aprovechando la confianza que generaba el uniforme y la mochila. La avanzada edad del líder, de tan solo 16 años, resalta la problemática de la delincuencia juvenil en la zona.